NOTAS AL PIE

Javier D. Bazaga


Una prioridad

Yo creo que se puede defender el planeta sin necesidad de tener que cruzar el Atlántico en un velero, o a nado. Ahora, como campaña de márketing es irreprochable. Este próximo lunes arranca la cumbre del clima de Naciones Unidas que, ojo, España acoge pero no preside, la sigue presidiendo Chile pero no la celebra por los disturbios de aquel país. En esta cita con el clima, más conocida como COP 25, los distintos países del mundo participantes deberán posicionarse de cara a definir unos objetivos para combatir cambio climático y los efectos devastadores que ya provoca. Es decir, deberán retratarse en su compromiso con la defensa, o no, del planeta.
Por primera vez, lo que lo hace un poco más oficial si cabe, la Unión Europea aprobó este jueves una declaración que coloca al planeta en situación de emergencia climática, e insta a los estados miembros a desarrollar iniciativas que impidan que la temperatura global suba un grado y medio, lo que haría que los efectos catastróficos del calentamiento global fueran irreversibles.
No es más que una declaración política, una declaración de intenciones, pero es un paso muy importante en la dirección que debemos tomar todos de concienciación de esta situación. Como paso importante es también que Castilla-La Mancha se haya convertido en la primera comunidad del país en aprobar una Ley de Economía Circular, otorgando así rango de ley y por tanto prioridad institucional a este asunto. Y es que el clima también necesita de políticas públicas decididas para fomentar esa concienciación, y más aún, la implicación de la sociedad.
A ver, que es una ley que necesita de su desarrollo, de hecho se han dado un plazo de un año para ir activando medidas, pero es una puerta abierta para empezar a pasar de la explotación de los recursos naturales de manera lineal, a la gestión eficiente de los residuos, y valorización de los materiales. Y ahí pone el foco esta ley que debería servir de guía a una estrategia nacional conjunta porque otra de sus virtudes, y es algo que aprendimos con las leyes para luchar contra la discriminación por sexo y contra la violencia de género, es que deben desarrollarse de manera transversal. De manera que todas las iniciativas públicas que se estudien si quiera deban contemplar esta perspectiva, entiendo que desde ayudas a empresas medioambientalmente responsables hasta penalizaciones por la mala gestión de los residuos.
Castilla-La Mancha es la primera, pero como digo sería deseable que no fuera la única ni la última. Igual que somos capaces de consensuar una respuesta en conferencia sectorial para llevar una voz común a Europa para defender los intereses de agricultores y ganaderos, deberíamos poder llevar a la cumbre del clima una sola voz para decir bien alto que pese a Cataluña, la falta de gobierno, o la desaceleración económica, debemos cuidar el planeta. Sin él, todo lo demás dará igual.