La Diputación colabora en un libro sobre don Juan de Cuenca

Redacción
-

Álvaro Martínez Chana ha resaltado la importancia de mantener vivo el legado histórico de personajes ilustres de la provincia como éste natural de Puebla de Almenara

La Diputación colabora en un libro sobre don Juan de Cuenca

La Asociación Cultural Coordinadora 88 de Puebla de Almenara ha encargado un libro sobre la figura de uno de los hijos del pueblo más ilustres, don Juan de Cuenca que llegó a ser obispo de Cádiz durante el siglo XVII, y en cuya edición va a colaborar la Diputación de Cuenca.

La obra titulada 'Vida ejemplar del Venerable Obispo de Cádiz Don Juan de Cuenca' está escrita por el ilustre historiador Enrique Lillo Alarcón quien, acompañado del párroco de la localidad, Miguel Ángel Rodríguez, mantuvieron una reunión con el presidente de la Diputación, Álvaro Martínez Chana, donde se comprometió a colaborar para que este libro histórico pudiera ver la luz.

El presidente recordó el empeño de la Diputación de Cuenca por conservar el patrimonio inmaterial de nuestros pueblos y por ello subrayó la importancia de sacar a la luz a los numerosos personajes históricos que ha dado la provincia para que sean recordados y que las generaciones futuras puedan aprender de sus ejemplos.

De este modo, Martínez Chana cumple con el compromiso que adquirió en la visita a Puebla de Almenara con motivo del 35 aniversario de la Coordinadora 88 donde le adelantaron la intención de preparar un homenaje y un libro como motivo del 400 aniversario de la muerte de don Juan de Cuenca.

Un trabajo realizado por este historiador con raíces en Mota del Cuervo que ha desgranado en sus páginas los secretos del ilustre puebleño queriendo romper con los mitos en torno a sus figuras y resaltando sus logros más destacados llegando a ser capellán de Felipe II y Felipe III, calificador en el Santo Oficio de la Inquisición y finalmente obispo de Cádiz entre 1612 y 1622.

Su relación con Puebla de Almenara también ocupa un lugar destacado en la obra desde su infancia y juventud hasta el legado que quiso dejar a su querido pueblo al que legó una capellanía, un hospital para ocho pobres y un mayorazgo con sus bienes y dinero bajo la advocación de San Juan Bautista patrón de la localidad.