Cuna del nuevo fútbol

Diego Izco (SPC)
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Guipúzcoa, la provincia más pequeña de España, vio nacer a varios de los entrenadores de moda

Cuna del nuevo fútbol - Foto: NEIL HALL

San Sebastián, Orio, Hondarribia, Tolosa y Usúrbil. Cinco localidades de Guipúzcoa cuya mayor distancia (de la segunda a la tercera) es de 35 kilómetros. De hecho, hablamos de la provincia más pequeña (sin contar Ceuta y Melilla) de España, con apenas 1.991 kilómetros cuadrados. Difícil encontrar una explicación lógica a la conjunción actual: el líder de la Premier (Arsenal), el líder de la Bundesliga (Leverkusen), la constante revelación en Liga y ahora Champions (Real Sociedad) y dos de los agitadores en Inglaterra (Aston Villa y Bournemouth) tienen entrenadores guipuzcoanos. 

«No hay que hacer de menos a otras zonas o provincias cuando alabamos el trabajo de los entrenadores vascos o guipuzcoanos. Pero siempre suelo explicar que esta tierra tiene una historia de cooperativismo, de una forma de estructurarse en base al trabajo en equipo liderado por un gestor». Las palabras pertenecen a Mikel Etxarri, de 77 años y maestro de esos preparadores de moda: Mikel Arteta, Xabi Alonso, Imanol Alguacil, Unai Emery o Andoni Iraola, a los que habría que añadir alumnos ilustres como Mendilíbar, Lopetegui, Arrasate, Asier Garitano, Javi Gracia, Idiakez, Joseba Etxeberria e incluso más recientemente Javi Martínez o Íker Muniain. 

Sencillez

Etxarri no tiene la explicación a este fenómeno actual, pero sí la fórmula: «Sencillez. Es clave aplicarla en los discursos y en la manera de relacionarte con los jugadores. La pedagogía, saber transmitir, es uno de los valores de esta hornada de entrenadores guipuzcoanos». 

Imanol Alguacil (Orio, 4 de julio de 1971) y Unai Emery (Hondarribia, 3 de noviembre del mismo año) comparten quinta y una temporada, la 94/95, en las filas de la Real Sociedad. Son una década mayores que Xabi Alonso (Tolosa, 25 de noviembre de 1982), Arteta (San Sebastián, 26 de marzo de 1982) e Iraola (Usúrbil, 22 de junio de 1982). Sin embargo, en todos ellos se adivina un patrón similar: fútbol disruptivo, atrevido, distinto. Hay atrevimiento, presión y vértigo. Y una intensidad innegociable. 

El Arsenal de Arteta vuela en la Premier. Ya dominó durante tres cuartos de campaña el pasado curso, cuestionándole el título al City; ayer fue capaz de defender el liderato ante el Liverpool en un igualado choque en el estadio de Anfield. El donostiarra jugó durante nueve años en el Antiguoko junto a Xabi Alonso. De ahí pasó al Barça y pronto empezó a forjarse en el fútbol británico: Rangers, Everton y Arsenal, donde se convirtió en uno de sus iconos. Fue segundo de Guardiola de 2016 hasta diciembre de 2019, cuando se sentó en el sillón de su admirado Wenger. 

La carrera del tolosarra, el técnico de moda, es más 'local' y corta: en 2018 enganchó a los juveniles del Madrid, en 2019 se hizo cargo del Sanse (filial realista) y en 2022 el Bayer se la jugó con enorme acierto: primero frenó la sangría de un equipo en descenso, después lo metió en Europa y ahora tiene el mejor ratio de puntos por partido (87,5 por ciento) del continente. Por cierto, en aquel Antiguoko donde se formó  también jugó Andoni Iraola hasta 1999: llegó al Bournemouth este verano con el objetivo de salvar al club y asentarlo en la Premier… y con un partido menos, está 10 puntos por encima del descenso. 

Los dos 'veteranos' también sientan cátedra: Emery tiene al Aston Villa tercero de la clasificación tras el reciente y vibrante 1-1, con gol en el 97,  frente al Sheffield United en la 18ª jornada y es la sensación de la Premier con un equipo agresivo, vertiginoso y muy ofensivo, convertido en el segundo máximo goleador del torneo tras el City. E Imanol, que tocó la gloria con la Copa del Rey de 2021, ha ido forjando con mimo un bloque ganador, casi impenetrable (el menos goleado de la Champions y el segundo en LaLiga), plagado de canteranos. Tal vez, futuros entrenadores…