Recta final de una campaña de aceituna un 35% más corta

Miguel A. Ramón
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Los olivicultores conquenses reconocen que la producción estará por encima de la pasada temporada, aunque por debajo de un año normal, y la calidad del aceite está siendo «extraordinariamente buena»

La producción en Cuenca está siendo muy irregular, con olivares con mucha aceituna y otros con nada. - Foto: Asaja Cuenca

La vecería del olivo hacía pensar que la campaña de la aceituna de este año en Cuenca iba a ser buena, tras la mala temporada anterior. Pero, nada más lejos de la realidad.

Cuando los productores afrontan la recta final de la recogida de la aceituna, los números que arroja la campaña no son nada halagüeños, lo que hace pensar que al final será un año mejor que el pasado, pero, ni mucho menos, como uno normal.

Las lluvias de las últimas semanas están retrasando las labores de recolección, al estar tan mecanizada, lo que está impidiendo que se pueda entrar en los olivares y aún reste por recoger en torno al 35% de la aceituna. Aun así, las estimaciones son claras y el sector ve con recelo el resultado final de la presente campaña. 

- Foto: Elaboración propia

De hecho, el responsable del olivar de Asaja Cuenca, Gerardo González, afirma a La Tribuna que «esta campaña va a estar por encima de la anterior, entre otras cosas, porque fue bastante mala, pero, con todo y con eso, va a ser un año muy flojo;en torno a un 35% menos que un año normal».

Detrás de esta caída de la producción, «una primavera con escasas precipitaciones y altas temperaturas, lo que ha hecho que la aceituna fuera adelantada a lo largo de todo el año y, como consecuencia, en muchas zonas no llegara a tener ni flor por la falta de agua», explica el también miembro del Comité Ejecutivo de Asaja Cuenca.

Producción irregular. Así las cosas, la producción en la provincia de Cuenca está siendo bastante irregular. Y es que, en palabras de González, «tenemos el problema de que hay muchos olivares en los que no hay aceitunas e, incluso, dentro de un mismo olivar te puedes encontrar árboles con mucho fruto y otros con nada». Una situación que, tal y como matiza, no se circunscribe a una sola zona, sino que se extiende a la totalidad de la provincia. 

La producción en Cuenca está siendo muy irregular, con olivares con mucha aceituna y otros con nada.La producción en Cuenca está siendo muy irregular, con olivares con mucha aceituna y otros con nada. - Foto: Asaja Cuenca

Con todo, desde Asaja se estima que la producción final de la provincia oscilará entre las 4.000 y las 5.000 toneladas de aceitunas, por debajo de una campaña normal, que ronda las 7.000.
La buena noticia,  sin embargo, es que la calidad es muy buena.

Para el responsable del olivar de Asaja, «el aceite que se está obteniendo este año es extraordinariamente bueno», porque, según matiza, «este año no hemos tenido ningún ataque de mosca del olivo ni se han detectado larvas por la falta de humedad, de ahí que la aceituna sea buenísima y el aceite de muy buena calidad». 

El rendimiento de este año de la aceituna, por otro lado, no está siendo nada fuera de lo normal. De hecho, González lo sitúa entre el 20 y el 21 por ciento, un porcentaje más o menos similar al de años anteriores, que se puede considerar «aceptable».

Olivar ecológico. El sector olivarero conquense, por otro lado, está pendiente de la aprobación de las ayudas al olivar ecológico, por parte de la Consejería de Agricultura, tal y como resalta el representante de Asaja; es decir, que actualice las subvenciones y detalle la convocatoria de este año, matiza.

De hecho, según añade, «ya se presentó la documentación en abril y mayo, cuando se hizo la declaración de la PAC del año pasado, y todavía no se ha respondido».
 

Y es que, a su juicio, la producción ecológica es muy interesante en nuestra provincia por contar con un cultivo que, a pesar de su baja producción, es de muy alta calidad, lo que permite un aceite ecológico muy bueno.

Incertidumbre por el precio. Ahora que cuesta más el aceite  que el pollo, desde el sector olivarero conquense se quiere dejar claro al consumidor final que «no tenemos la culpa de que el aceite de oliva esté tan caro, de hecho estamos entregando la aceituna de este año sin precio fijado», tal y como subraya el responsable del olivar de Asaja Cuenca.

Y es que la realidad, según resalta, es que los productores no saben todavía qué ingresos van a tener con la venta de sus aceitunas, lo que se está traduciendo en una lógica incertidumbre, junto al temor de que los altos precios del aceite no vayan a repercutir en el precio de venta de la aceituna y vuelvan a quedarse por el camino.

En este sentido, González recuerda que «el año pasado vendimos la aceituna muy barata, por debajo de un euro, y, sin embargo, cuando llegó a manos de los almacenistas los precios del aceite se dispararon lo que quisieron, hasta el punto de que ahora ronda los 10 euros en origen». Y lo peor, a su juicio, es que «este año va por los mismos derroteros».

Detalla que la mayoría de los olivicultores entregan su cosecha sin precio, porque «no tienen otro remedio, ya que la aceituna no es como el cereal, y no se puede almacenar a la espera de un mejor momento del mercado, hay que entregarla».