Cuenca, con la segunda mayor tasa de siniestralidad laboral

Miguel A. Ramón
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Cierra enero con 274 accidentes laborales con baja, un 5,8 por ciento más que en el mismo mes de 2023, por lo que la incidencia alcanzada de 341,3 sólo la supera a nivel nacional Guadalajara, con 361,9

La gran mayoría de los accidentes laborales con baja corresponden a asalariados, el 92,3%, y tan solo el 7,7% a autónomos. - Foto: Reyes Martínez / Archivo

No han cambiado nada las cosas en este inicio de ejercicio. Si cerraba 2023 como la única provincia castellanomanchega donde se habían incrementado los accidentes laborales con baja y, encima, con ocho víctimas mortales, ahora Cuenca afronta el nuevo año en la misma línea, aunque, eso sí, por el momento y afortunadamente, sin tener que lamentar la muerte de ningún trabajador.

De hecho, las últimas cifras oficiales del Ministerio de Trabajo y Economía Social sobre siniestralidad laboral indican que Cuenca ha despedido enero con un total de 274 accidentes laborales, 15 más que en el mismo mes del año anterior, lo que supone un aumento del 5,8%, a lo que se suma el hecho de que es la cifra más alta en este mes de los últimos tres años.

Con este volumen de siniestros en el trabajo no es de extrañar que en este arranque de ejercicio tampoco haya abandonado los puestos de cabeza en índice de íncidencia de accidentes laborales con baja; tasa que relaciona el número de siniestros con la cantidad de trabajadores afiliados a la Seguridad Social con la contingencia de accidentes de trabajo específicamente cubierta.

 Y es que ha subido un puesto con respecto a diciembre pasado y se ha convertido en la segunda provincia española con la mayor incidencia de siniestralidad en el trabajo, con un 341,5, sólo superada por el 366,9 de otra castellanomanchega, Guadalajara. Les siguen Pamplona, con 324,3, y Soria, con 311,3.

al detalle. Como viene siendo habitual mes a mes, nueve de cada diez de los accidentes laborales corresponden a asalariados, esta vez 253 (92,3%), un 12% más que hace un año, mientras que en los 21 restantes las víctimas fueron trabajadores autónomos.

Y de idéntica manera, la gran mayoría de los siniestros con baja, 261 (95,3%), se produjeron durante la jornada laboral, un 11,4% más que en enero de 2023, frente a los 13 ocurridos in itinere, un 36,4% menos que hace doce meses, siempre según los datos oficiales del Ministerio de Trabajo y Economía Social.

Esta mayor siniestralidad laboral en este mes de enero responde exclusivamente al incremento experimentado por los accidentes de carácter leve, que se han elevado a 272, el 99,3% del total, tras registrar un crecimiento interanual del 5%.

Nada que ver con los accidentes de carácter grave, que, en esta ocasión, se han registrado tan solo dos, cuatro menos que hace un año, lo que equivale a un descenso del 66,7 por ciento, y con los siniestros mortales, puesto que  no se ha tenido que lamentar ninguna muerte, frente a las dos que ya se habían producido en enero de 2023.

por sectores. La distribución de accidentes laborales por sectores productivos tampoco es que haya cambiado mucho con respecto a la tónica que se venía experimentando en el último año. De hecho, la industria manufacturera continúa siendo la que más siniestralidad concentra, en esta ocasión, con la quinta parte de los accidentes, 66 de los 261 registrados durante la jornada laboral.

Le siguen en los primeros puestos, eso sí de lejos, construcción, con 45 siniestros, que suponen el 17,2% del total; agricultura, ganadería y silvicultura, con 33;comercio y reparación de vehículos a motor, con 28;transportes y almacenamiento y actividades administrativas y servicios auxiliares, con 24 ambos;  actividades sanitarias y servicios sociales, con 11; Administración Pública y Defensa y Seguridad Social obligatoria, con 10; y hostelería, con 9.

castilla-la mancha. Las cifras de Castilla-La Mancha tampoco es que sean muy esperanzadoras, y eso que no se incluyen los cinco siniestros laborales ocurridos esta misma semana en tan solo cuatro días, uno de ellos en Iniesta. Y es que la región cierra  enero con 2.260 accidentes laborales, un 5 por ciento más que hace un año.

Gran parte de la culpa de este incremento regional corresponde al comportamiento de provincias como Toledo y Cuenca, que en este arranque de ejercicio ha visto aumentar la siniestralidad en un 7,7 y un 5,8 por ciento, respectivamente. 

A esta tendencia se ha sumado Albacete, que ha registrado una subida del 3,6% hasta los 376, mientras que Guadalajara, con 393, y Ciudad Real, con 422, han reducido sus accidentes en un 1,8% y un 0,9%.