El drama inagotable

Diego Izco (SPC)
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A punto de cumplir los 21 años, Ansu Fati naufraga con España y no da visos de recuperación

Imagen de archivo del delantero de la selección española Ansu Fati - Foto: EFE/ Juanjo Martín

Hace más de año y medio de aquella portada de un diario nacional en la que Ansu Fati lloraba bajo un titular enorme: 'Drama Ansu'. Acababa de lesionarse en Bilbao, de recaer de una lesión muscular que no cicatrizaba, de escuchar de nuevo aquello de «volver al dique seco»: dos meses más… El heredero del '10' vive inmerso en un eterno drama desde el 7 de noviembre de 2020. Se van a cumplir ya tres años de aquel fatídico instante que lo cambió todo, una acción dentro del área junto a Mandi (Betis) que le rompió el menisco de la rodilla izquierda y desencadenó una serie de lesiones, bajas y progresivas pérdidas de confianza. Hoy, aparentemente recuperado de cualquier percance y sin 'taras' en el parte médico, la crisis es eminentemente deportiva. Poco queda del chico que venía para quedarse con el gol.  

Sus técnicos todavía ven un resquicio de aquel tipo descarado y ágil que movía el marcador con insultante facilidad. Xavi sigue hablando de él como «patrimonio del Barça, de presente y de futuro»; Roberto de Zerbi, su entrenador en el Brighton, confesó que desea «disfrutar mucho con su habilidad, podemos ayudarle a volver al nivel que merece»; y Luis de la Fuente, sin declaraciones, sorprendió el pasado 8 de octubre con la convocatoria del atacante para sustituir al lesionado Nico Williams. 

El seleccionador nacional, que hizo debutar a Fati con la sub'21 cuando solo contaba con 16 años, mantiene la esperanza de recuperarle. «Es un futbolista excepcional», ha dicho siempre. Y, sin dudarlo, le dio la titularidad en Noruega en el duelo decisivo de la fase de clasificación (no era de la partida con la absoluta desde el 13 de octubre de 2020, un mes antes de su grave lesión). Pero en Oslo sus números fueron muy deficientes: ningún disparo, ningún regate, ningún centro peligroso, ninguna falta provocada, ninguna recuperación, siete pérdidas de balón y solo un duelo ganado de seis. Y por si fuera poco, a España le anularon el gol de la primera parte por un fuera de juego posicional suyo (o esa fue la excusa UEFA para no dar validez al tanto de Álvaro Morata). En el descanso fue sustituido. 

En la Premier

El estupendo Brighton de De Zerbi parecía el destino preciso para recuperar las sensaciones (físicas y sobre todo mentales) del jugador. El estilo de juego del cuadro del sur de Inglaterra, de transiciones rápidas y mucha ofensiva, fue el principal motivo por el que tanto el atacante como el Barcelona eligiesen ese destino. 

Pero si lo que buscaba Ansu era continuidad, tampoco la ha encontrado definitivamente en la Premier League, donde el sofocante ritmo de los partidos se ha convertido en un arma de doble filo para la 'recuperación' del internacional español. Desde su llegada ha intervenido en siete partidos, pero acumulando solo 317 minutos (poco más de 45 por encuentro) y solo ha anotado una diana, el pasado 30 de septiembre… en un encuentro que las 'gaviotas' perdieron por 6-1 ante el Aston Villa. 

No está teniendo fácil encaje en un ataque donde Mitoma y Joao Pedro parecen indiscutibles y en el que De Zerbi va introduciendo con mimo al joven Evan Ferguson, de apenas 18 años y uno de los mejores delanteros de su generación: en 361 minutos de Premier, algo más que Fati, el irlandés ya ha marcado cuatro goles. 

Con la hinchada culé completamente convencido de que el problema ya no es físico, sino psicológico, Brighton, Barcelona y España cruzan los dedos para que el drama de Ansu termine pronto y el chico, que el próximo 31 de octubre cumplirá 21 años, vuelva a disfrutar del juego. De no ser así, el Barça (que lo señaló como su 'próximo Messi') ya tiene su venta entre ceja y ceja de cara al próximo año.