Despensa botánica

Manu Reina
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El Vivero Forestal Central de la Consejería de Desarrollo Sostenible cultiva y produce distintas especies para repoblar hábitats y ecosistemas naturales de toda la provincia

Despensa botánica - Foto: Manu Reina

Es la despensa botánica más importante de la provincia. Un espacio dedicado exclusivamente al cultivo de hasta 70 especies y un total de 15.000 plantas de media cada año. El objetivo de este ejercicio es restaurar hábitats y ecosistemas naturales de todo el territorio conquense. La labor es encomiable y perdura durante todos los meses para que los brotes salgan a relucir, asegurando también la supervivencia de ciertas especies que son escasas o que se encuentran en peligro de extinción. Es un seguro de vida, nunca mejor dicho. 

En el Vivero Forestal Central de Cuenca, perteneciente a la Consejería de Desarrollo Sostenible, se siembran miles de unidades en cada anualidad. Aprovechan cada gota de agua para hacer crecer una planta. El técnico responsable de este baúl de raíces e ingeniero forestal, Pablo Sánchez, ensalza la importancia de este espacio, situado en la avenida de la Cruz Roja, porque «cultivamos plantas autóctonas que no se reproducen o cultivan en viveros comerciales». El principal motivo es su «elevado coste o que en muchas ocasiones el tiempo es bastante prolongado para ver crecer una especie». 

En esta localización natural «se usa siempre el riego por aspersión». Tanto para especies de ribera que crecen al aire libre, como sauces, chopos o fresnos, como las que nacen y se reproducen en invernadero. Bajo techo y una capa protectora brotan especies arbustivas o herbáceas que son «escasas, están amenazadas o que son de interés especial para la restauración de ecosistemas naturales». También se cultivan plantas forestales de material identificado como pinos, encinas o quejigos, por mencionar solo unos ejemplos. 

Despensa botánica Despensa botánica - Foto: Manu Reina

Pablo Sánchez incide en que el método de trabajo con las especies al aire libre se centra en «reproducción por estaquilla». Es una forma de separar una parte o trozo de la planta para mantenerlo vivo y conseguir que brote de él un nuevo ejemplar completo. Esta nueva especie será genéticamente igual a la original. En estos momentos se hace en mayor medida con los sauces, preparados para luego ser replantados en aquellas zonas donde «es necesario repoblar o sustituir por otros». En cambio, en invernadero, se produce la planta a partir de una semilla. «Se coloca con sustrato preparado y se va obteniendo la especie con el paso del tiempo», explica el biólogo y encargado agrario del Vivero Forestal Central de Cuenca, Carlos Recio. 

Otras especies, bajo peligro de extinción, como Atropa Baetica o el Aconitum, que es especialmente venenosa, también se reproducen en los invernaderos de esta despensa botánica. Al igual que la sabina. Carlos apunta que «las sacamos adelante y buscamos después ubicaciones que sean aptas para que puedan sobrevivir». El propósito es «conseguir que vaya creciendo la especie». También hacen esta labor con nenúfares, una especie que necesita vivir en el agua.

Excedente. El número que se cultiva cada año siempre está sujeto a unas previsiones, pero puede darse el caso de tener excedente. En estos casos, las plantas, que nunca están a la venta, se «donan a asociaciones culturales, centros educativos o ayuntamientos que quieran emprender iniciativas», detalla el técnico responsable. Un ejemplo de ello es el IES Pedro Mercedes con su proyecto Agenda 2030 que tiene como objeto plantar especies y crear su propio jardín en los patios del instituto. En los pasados meses de febrero y marzo, incluyendo además estos días de abril, se han «destinado una gran parte del excedente» del año pasado. También se entregan unidades a agentes medioambientales u otros profesionales para conmemorar fechas y efemérides tan importantes como el Día Mundial del Medio Ambiente.  

Despensa botánica
Despensa botánica - Foto: Manu Reina

Una de las actuaciones más recientes del Vivero Forestal Central de Cuenca se centra en la replantación de árboles en la Ronda Oeste de la capital. Pero es tal la importancia de este natural espacio que sus cultivos no sólo se centran en toda la provincia, sino también fuera de ella, como es el caso de las actuaciones que se han enmarcado para las Minas de Peñalén de Guadalajara. Este espacio de producción de especies naturales también es un lugar idóneo para que jóvenes estudiantes puedan desarrollar su aprendizaje y participar en prácticas. Muchos de los alumnos proceden del Centro de Investigación Agroforestal de Albaladejito. De esta forma y con todas las acciones que se acometen, este vivero de plantas se convierte en una necesidad para proteger y asegurar la supervivencia de los hábitats y ecosistemas naturales.