La capital reduce a la mitad sus sucursales en ocho años

J.L.E.
-

La OPA hostil de BBVA sobre Banco Sabadell es otro capítulo de concentración bancaria, que en la provincia propició el cierre de casi 70 sucursales desde 2015

Banco Sabadell dispone de dos oficinas en la provincia, una en la capital (en la imagen) y otra en Tarancón - Foto: E. León

La reducción del número de entidades bancarias que operan en el mercado mediante fusiones, absorciones y adquisiciones entre ellas tiene como consecuencia un sector bancario con menos entidades, pero de mayor tamaño. Es lo que se conoce como concentración bancaria y está de plena actualidad por la OPA hostil del BBVA al Banco Sabadell. A la espera de saber si la OPA del BBVA llega a su objetivo, es evidente la notable reducción de marcas y entidades en los últimos 15 años a causa de la concentración bancaria. Este fenómeno ha mermado el número de sucursales en toda la provincia y solo en la capital, la cifra de oficinas y bancos ha disminuido en un 50 por ciento desde 2015.

Por ahora, Banco Sabadell cuenta con dos oficinas operativas en la provincia, una en la capital, en la calle Fermín Caballero, y otra en Tarancón (calle Miguel de Cervantes). Se trata del mismo número de oficinas que tenía a finales de 2015. En caso de completarse la OPA hostil del BBVA, previsiblemente, la marca del Sabadell desaparecía de las calles, siempre y cuando se completara la fusión. Es algo que ya le ha sucedido a numerosas entidades bancarias a lo largo de los últimos años. De hecho, en 2015, según el Banco de España, en territorio conquenses operaban una quincena de bancos o cajas y a finales del año pasado apenas superan la decena.

Si bien el número de bancos que operan ha menguado, lo que más notan los clientes es la desaparición física de entidades bancarias a pie de calle, a las que acuden para realizar sus gestiones. 

Un reciente informe del Banco de España, titulado La accesibilidad presencial a los servicios bancarios, ponía en negro sobre blanco la situación del sector, que en una provincia afectada por el problema de la despoblación es aún mayor. Este informe, elaborado con datos de 2021, revelaba que Cuenca tenía una ratio de 0,86 oficinas por cada 1.000 habitantes, ni siquiera llegaba a una. Desde 2008 se cerraron un 36% de las oficinas bancarias distribuidas por los municipios del amplio territorio conquense.

No se sabe si la OPA hostil del BBVA fructificará, pero a día de hoy la entidad presidida por Carlos Torres dispone en la provincia de siete oficinas. Dos de ellas están en la capital y las cinco restantes se reparten entre Tarancón, Honrubia, Minglanilla, Motilla del Palancar y San Clemente. Hace ocho años, el BBVA disponía de 13 oficinas operativas, seis de ellas en la capital. Es el reflejo del cierre de entidades financieras que se ha producido en los últimos años. En concreto, de las 230 bancos y cajas que había al cierre de 2015 se ha pasado a las 162 de la actualidad del Registro de oficinas de entidades supervisadas del Banco de España. Es decir, que hay 63 menos.

Globalcaja, que es el resultado de la fusión en 2011 de las Cajas Rurales de Albacete, Ciudad Real, Cuenca y La Roda, es la entidad que tiene una mayor implantación en la provincia. Ronda el centenar de oficinas, que se reparten a lo largo y ancho del territorio conquense. En concreto, suma 93. Eurocaja Rural es la segunda entidad con más presencia en la provincia, con 23 oficinas. Ya en tercer lugar está Unicaja, con 19 oficinas. El resto de oficinas se las reparten Caixabank (7), BBVA (7), Santander (5), Cajamar (4), Ibercaja (1), Bankinter (1) y Renta 4 (1).

El cierre de oficinas bancarias se nota mucho en la capital, donde ni siquiera llega a la mitad de las que había en 2015. Ese año se contabilizaban medio centenar, y a finales de 2023 la cifra de bancos y oficinas repartidas por las calles de la ciudad era de 23.