'Chernobyl', una catástrofe que revive el horror nuclear

SPC
-

En el 38 aniversario de la catástrofe, TCM estrena una serie que relata la explosión del reactor en una prueba de seguridad, en un mes en el que también repasa la trayectoria del actor Marlon Brando y el director Douglas Sirk

‘Chernobyl’, una catástrofe que revive el horror nuclear

Un desastre para la historia

TCM estrena, durante todos los viernes de abril, la prestigiosa serie original de HBO Chernobyl coincidiendo con el 38 aniversario de la catástrofe. Esta producción, compuesta por cinco episodios, ofrece una pormenorizada dramatización del accidente nuclear que se produjo el 26 de abril de 1986 en la ciudad de Chernobyl, situada en territorio ucraniano -por aquel entonces parte de la Unión Soviética-, uno de los peores de nuestra historia reciente.

La serie relata, desde la explosión del reactor número 4 durante una prueba de seguridad, hasta las consecuencias devastadoras que tuvo para la población local y los esfuerzos desesperados por contener la catástrofe. Chernobyl se centra también en las acciones de los individuos involucrados en la gestión de la crisis, incluidos los trabajadores de la planta, los bomberos, los científicos y los funcionarios del gobierno soviético, analiza las dimensiones políticas y humanas del suceso, así como el impacto que tuvo en la política de la Unión Soviética y en todo el mundo.

Todavía, a día de hoy, no se sabe exactamente el número exacto de personas que resultaron afectadas. Más de 30 personas fallecieron en la tragedia, pero millones más estuvieron expuestas a niveles peligrosos de radiación. Se calcula que unas 200.000 murieron, en los meses y años sucesivos, por problemas de salud derivados de ese fatídico accidente.

Chernobyl fue creada por Craig Mazin, dirigida por Johan Renck e interpretada en sus principales papeles por los actores Jared Harris, Stellan Skarsgård y Emily Watson. Se estrenó en mayo de 2019 y recibió unánimes elogios por su precisión histórica, su dirección y actuaciones y por reflejar la atmósfera de paranoia y desesperación que se apoderó de la región y de la cúpula política de la Unión Soviética después de la catástrofe. 

Además, la serie fue elogiada por su capacidad de advertir de los peligros de la energía nuclear y la importancia de la transparencia y la responsabilidad en la gestión de semejante crisis. Ganó diez premios Emmy, dos premios BAFTA y tres Globos de Oro.

El arte de actuar

Marlon Brando representó en el cine el inconformismo, el desprecio por las reglas establecidas y la rebeldía juvenil de la década de los cincuenta y principios de los sesenta. En su vida privada encadenó escándalos, romances y matrimonios. Los rodajes de las películas en las que trabajó se convirtieron, a menudo, en una pesadilla para productores y directores, que terminaron por vetarle de muchos proyectos. Sin embargo, nadie pone en duda que ha sido uno de los grandes actores de toda la historia del cine.

El 3 de abril se cumple el centenario del nacimiento de Marlon Brando y TCM quiere recordar a este grandísimo intérprete durante todo el mes con la emisión de tres de sus películas cada miércoles. Títulos como ¡Viva Zapata!, Un tranvía llamado deseo o Julio César, en el que interpreta a Marco Antonio en uno de sus mejores trabajos. Se podrá ver también al actor en el momento culmen de su carrera en Rebelión a bordo y Reflejos en un ojo dorado o en la última etapa de su carrera, cuando ya era un auténtico mito cinematográfico, en largometrajes como Superman o Don Juan DeMarco.

 

Marlon Brando nació el 3 de abril de 1924 en Omaha, Nebraska. Su madre era muy aficionada al teatro y su hijo creció imitando todo tipo de personajes. Con 19 años decidió trasladarse a Nueva York para estudiar arte dramático. Gracias a Stella Adler, miembro de una conocida familia de actores, comenzó a interesarse por las enseñanzas del actor, director y empresario ruso Konstantin Stanislavski, cuyo lema era «piensa en tus propias experiencias y utilízalas a la hora de actuar con verdad». Debutó en Broadway en octubre de 1944 en la obra I Remember Mama, que se convirtió en un gran éxito. En el cine lo haría seis años después con Hombres de Fred Zinnemann. En 1956 ganó su primer Oscar por La ley del silencio y en 1973 el segundo por su legendaria interpretación de Vito Corleone en El padrino. A lo largo de su vida también obtuvo dos Globos de Oro y tres premios BAFTA. Cien años después de su nacimiento sigue siendo un mito cinematográfico para todos aquellos que sueñan con dedicarse al mundo de la interpretación.

Viaje al melodrama

A mediados de los años 50 se reformó en Hollywood el Código Hays, es decir, la serie de normas que regulaban la censura en la industria. Estos cambios afectaron a varios géneros, por ejemplo, el melodrama, que comenzó a centrarse en las nuevas preocupaciones sociales y sexuales de los norteamericanos. Fue en este contexto en el que comenzó a destacar la figura del director Douglas Sirk, un realizador de origen alemán que triunfó en Estados Unidos con títulos como Solo el cielo lo sabe o Imitación a la vida.

Sirk vino al mundo un 26 de abril de 1897 en la ciudad alemana de Hamburgo. Y TCM, cuando se cumplen 127 años de su nacimiento, quiere rendirle un homenaje emitiendo todos los lunes de abril algunas de sus mejores películas. Además, el día 29 toda la programación estará dedicada a su obra y figura.

Su nombre verdadero era Claus Detlef Sierck y era hijo de daneses. Siendo estudiante de arte comenzó trabajando como ayudante del Teatro Alemán de Hamburgo. Fue nombrado director artístico de varios teatros en Bremen y Leipzig y conoció a grandes directores como Max Reinhardt. Empezó a filmar películas en 1935 y se convirtió en uno de los más famosos directores de la UFA, la gran productora alemana. En 1937 huyó de la Alemania nazi y llegó a Hollywood en 1939, reclamado por la Warner Bros. Años después, en 1943, dirigió su primer filme americano y empezó a firmar sus trabajos como Douglas Sirk.

Algunos de los mejores melodramas que rodó Douglas Sirk son nuevas versiones de títulos de John M. Stahl, como Obsesión o Escrito sobre el viento. Adaptó también al novelista William Faulkner en Ángeles sin brillo y a su compatriota Erich Maria Remarque en Tiempo de amar, tiempo de morir.

 

Después de dirigir uno de sus grandes éxitos, Imitación a la vida, decidió abandonar Hollywood. Se retiró a Suiza y allí murió el 14 de enero de 198. Sus películas que, cuando se estrenaron, no fueron suficientemente valoradas, son consideradas hoy en día verdaderas obras maestras. Cintas que han influido en realizadores posteriores como Todd Haynes, Pedro Almodóvar o Rainer Werner Fassbinder.