Fernando J. Cabañas

OLCADERRANTE

Fernando J. Cabañas


De mozalbetes

06/11/2023

Enciendo la radio, esa primera compañía que atrae mi atención en cada jornada, y una noticia me llega cuando todavía no estoy muy católico, como decía mi madre. Según aseguran estudios científicos recientes, los jóvenes están viendo disminuida su capacidad auditiva debido básicamente al uso de cascos y al alto volumen con que escuchan la música de hoy. La noticia, en primera instancia, me provoca una sonrisa ante la matización de la periodista, la cual se dedica a identificar algunas de las características de esa música que dice ser escuchada. Así, concluyo que la noticia no establece vínculos, precisa y principalmente, entre los gustos de los tiernos infantes de hoy y Mozart, Beethoven… ni tan siquiera Sabina, Mecano, Melendi o The Beatles.

Ando de lleno metido en la preparación de las tostadas cuando, en este caso un corresponsal, amplía la noticia desde allende los mares, señalando que estos estudios complementan otros, de no hace mucho, en los que la conclusión alcanzada fue que la miopía se está también adueñando de las nuevas generaciones. Esta otra información me deja ojiplático antes de que casi me atragante al especificar el reportero que esta limitación en concreto está vinculada específicamente con la disminución de la capacidad visual y no con la miopía social. La risa que me da está a punto de provocarme una mala jugada mientras trago mis tostadas.

Antes de concluir mi café, siento la necesidad de confirmar otro informe de este estilo que creo recordar haber leído hace meses. No tardo en encontrarlo, aunque la sensación recibida no me provoca precisamente alegría. Confirmo que hace poco otros científicos concluyeron que el cociente intelectual de los jóvenes está bajando. Como a mí las malas noticias no me cercenan jamás el apetito, concluyo mi desayuno antes de dirigirme a mis notas, esas que guardo en papel y en una carpeta que tengo a la altura de las manos, para confirmar una sólida reflexión de un reconocido psicólogo. Este viene a afirmar que lo que de verdad debería preocuparnos no es qué mundo vamos a dejar a nuestros jóvenes, sino qué jóvenes vamos a dejar para que vivan el mundo que está por venir. Y antes de sentarme ante el ordenador me viene otra cábala, esta no sé bien de quién es, relativa a que pertenezco a esa generación que ha fracasado estrepitosamente en la tarea más importante que se le ha encomendado: educar a nuestros jóvenes. Apañaos estamos.

ARCHIVADO EN: The Beatles, Melendi, Mozart, Guardo