Adiós, Mari Carmen

Miguel A. Ramón
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Arropados por familiares, amigos y admiradores, los restos mortales de la artista recibieron sepultura en el cementerio Santísimo Cristo del Perdón

La misa funeral por Mari Carmen se ha celebrado en la iglesia de San Pedro y Santiago de Cuenca capital. - Foto: Miguel A. Ramón

Entre aplausos como tantas y tantas veces a lo largo de su vida cuando hacía acto de presencia en el escenario. Así han sido recibidos esta mañanja los restos mortales de la artista conquense Mari Carmen Martínez-Villaseñor Barrasa, más conocida como Mari Carmen y sus Muñecos, a su llegada sobre las 11,10 horas a la iglesia parroquial de San Pedro y Santiago de la capital, donde iba a tener lugar su misa funeral.

Cerca de un centenar de personas, entre familiares, amigos y admiradores, se han congregado a las puertas del templo para dar el último adiós a quien marcó toda una época con su humor tan particular y siempre junto a sus inseparables «niños», doña Rogelia, Nicol, Daisy y Rodolfo. 

Los presentes, entre los que se encontraban el alcalde, Darío Dolz, y el concejal del equipo de Gobierno, Alberto Castellano, han arropado y mostrado sus condolencias a los familiares de la ventrílocua, encabezados por su hijo Miguel Almanzor.

Miguel Almanzor se despide de su madre justo antes de sellar la sepultura.Miguel Almanzor se despide de su madre justo antes de sellar la sepultura. - Foto: Miguel A. Ramón

El primer edil, que ha dicho lamentar la muerte de Mari Carmen y ha querido acompañar a sus seres queridos en este último adiós, ha señalado que desde el Ayuntamiento se va a estudiar algún tipo de reconocimiento para esta excelente embajadora de Cuenca, puesto que la artista ya tiene calle en el barrio de San Martín desde 2011.

Misa funeral. El párroco de la iglesia de San Pedro y Capellán Mayor de la Catedral, Miguel Ángel Albares, ha sido el encargado de oficiar la misa funeral, en la que ha señalado durante su homilia «despedir a una amiga», a la que conoció en 2016 cuando le acompañó para mostrarle la exposición del artista disidente chino Ai Wei Wei.

Los aplausos han regresado al término de la ceremonia, cuando el féretro de Mari Carmen ha cruzado el umbral de la iglesia, camino del cementerio municipal Santísimo Cristo del Perdón, donde no han faltado muestras de cariño a los familiares y amigos por los allí asistentes, que han querido estar hasta el último momento junto a la icónica artista, entre los que se encontraba el afamado diseñador conquense Eduardo Ladrón de Guevara.

Los momentos más duros han llegado cuando se ha procedido pasadas las 12,30 horas a la inhumación de los restos mortales de Mari Carmen en la sepultura, que ya tenía preparada desde hacía tiempo y en la que reza grabado como epitafio «Siempre Mari Carmen y vuestros muñecos 'reiremos desde el cielo».

Un «te quiero» a gritos de su hijo y una larga ovación de los asistentes sirvieron de despedida, junto a  las numerosas coronas de flores que cubrían su tumba y entre las que se podía leer «Seguiremos por ti luchando para que no nos quiten la risa».