Los 50 inmigrantes asignados a Cuenca ya están en la capital

Miguel A. Ramón
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A finales de noviembre comenzaron a llegar los migrantes a la antigua residencia de La Sagrada Familia y ahora se ha completado con el último grupo alojado en dos pensiones

Una treintena de migrantes están en la antigua residencia de La Sagrada Familia. - Foto: Manu Reina

La llegada del medio centenar de inmigrantes africanos asignados a Cuenca, dentro de contigente que el Gobierno central estaba trasladando desde Canarias a la Península para descongestionar los centros de primera acogida de las Islas, ya se ha completado después de más de un mes de gestiones, por parte de la Asociación Comisión Católica Española de Inmigración (ACCEM).

Su responsable en Castilla-La Mancha, Braulio Carlés, confirma a La Tribuna que el medio centenar de migrantes, procedentes en su mayoría de Senegal y Mali, se encuentran ya en la capital conquense; concretamente, una treintena en el centro de acogida temporal instalado en la antigua residencia del complejo educativo de La Sagrada Familia, que fueron los primeros en llegar en la segunda mitad de noviembre, y a los que se acaba de sumar el último grupo, que completan la otra veintena de migrantes alojados en dos pensiones de la ciudad.

«Normalidad y estabilidad» vienen a definir, a juicio de Carlés, la llegada y establecimiento de los inmigrantes en la capital conquense, que «se está desarrollando satisfactoriamente y sin problemas». De hecho, va más allá y subraya que «los migrantes se están adaptando magníficamente al entorno y a la vida cotidiana de la ciudad».

Braulio Carlés, responsable ACCEM C-LM, en una imagen de archivo.Braulio Carlés, responsable ACCEM C-LM, en una imagen de archivo. - Foto: Javier Pozo

No en vano, la idea, en palabras del también vicario episcopal para la Pastoral Social de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, es que «tengan vida social, hasta el punto de que las actividades y cursos se desarrollen fuera del centro de acogida, como por ejemplo, los cursos intensivos de español, que se llevan a cabo en la biblioteca y en la sede de Cáritas Diocesana».

Aprendizaje del idioma al que desde ACCEM le otorgan máxima relevancia, porque «lo que más importa es que en este tiempo aprendan español», entre otros motivos, porque, tal y como recuerda Carlés, «su estancia aquí es temporal, de ahí que ahora estemos trabajando con ellos para ver alternativas de salida, viendo qué contactos, familiares, amigos, etc. tienen para un nuevo destino».  

Un sitio más estable, según explica, «vía viviendas o algún otro edificio o centro que nos pueda ofrecer la administración».

Entre tanto, un equipo multidisciplinar, integrado por psicólogos, abogados, trabajadores sociales, educadores sociales e integradores, trabajan diariamente con ellos e intentan «dar respuesta a sus necesidades, situación y documentación», concluye.