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Miguel Romero

Miguel Romero


Los sabores del convento

14/09/2022

Este lunes, en la Fundación Antonio Pérez, la Gastronomía de Cuenca volvió a evocar esa cocina del convento al ofrecer a un grupo de comensales, desplazados desde distintos lugares de nuestra provincia, una cena distinguida  en un claustro especial, mientras los acordes de aquellas carmelitas descalzas volvían a sonar entre las balconadas al Huécar.
Una tarde inolvidable, un momento más de esa programación ambiciosa y selecta que ha organizado la Comisión encargada de presentar la candidatura de Cuenca a capital gastronómica española.
Antes, desde las 19,00 horas, la Fundación Antonio Pérez, ofreció una visita guiada a sus instalaciones ofreciendo sus numerosos encantos artísticos, en los que Millares, Saura, Rafael Canogar, el Grupo Crónica, y tantos y tantos artistas europeos y mundiales, han querido dejar parte de su huella creativa, entre ventanales góticos, balconadas barrocas, lienzos de un blanco puro, rincones y espacios de rancio abolengo, espiritual, costumbrista y real.
La figura de Antonio Pérez, sin su presencia física, pero sí con su aura indescriptible, acompañó constantemente a todos cuantos allí pudimos disfrutar de una tarde inimaginable, analizando, observando, reviviendo, cada uno de sus «objetos encontrados», el homenaje al Ruedo Ibérico, la obra de Joan Alvarado, el taller de estampación de María Prymachenco,  el estuche para dos violines de Pablo Ruiz Picasso –ahora en San Clemente- y así, tantos y tantos maravillosos proyectos en vivo.
Y al atardecer, cuando el sol dejaba sus últimos rayos a través del convento dominico de los Padres Paules al fondo de ese mirador, la comida del Romera Bistró con Juan Pedro Romera al frente como cocinero, chef y alma mater de este acogedor lugar en la calle de los Tintes que en esta ocasión, sirvió una excelente cena en este rincón patrimonial del antiguo convento de carmelitas, con platos especiales, exquisitos y maravillosamente presentados que hicieron las delicias de los presentes. Una enhorabuena sin límites, para ese gran cocinero y para esta perfecta organización.