Miguel Romero

Miguel Romero


La Casa del Corregidor recibió al CEPA Lucas Aguirre

24/04/2024

El pasado viernes 19 del presente mes, dentro de las actividades programadas por el CEPA (Centro de Educación para Personas Adultas de Cuenca), en su Semana Cultural, y que situado en el edificio de las antiguas Escuelas Aguirre imparte clases regladas y talleres, cerca de 70 personas tuvieron la oportunidad de visitar la llamada Casa del Corregidor, edificio municipal situado en la actual Calle Alfonso VIII. No hay duda de que visitar este espacio sigue siendo uno de los más firmes deseos de muchos conquenses y ante esa demanda, se están estudiando las posibilidades de poder llevarlo a cabo con cierta regularidad desde el servicio municipal de turismo. Sin embargo, la posibilidad de su visita parte desde la planta de entrada hacia las cinco plantas inferiores, ya que las dos plantas en altura están ocupadas por las oficinas administrativas del Consorcio Ciudad de Cuenca.

En el artículo realizado por el profesor Pedro Miguel Ibáñez, editado en la revista Cuenca Ciudad (Año IV, 2019), páginas 16 a la 37, se hace una exhaustiva referencia a este inmueble y se lee textualmente: «El edificio de las casas pretorias, ahora denominadas del corregidor y asimismo en otros tiempos casas de la justicia, con la anexa cárcel real, es una de las muestras más importantes del patrimonio de la ciudad de Cuenca».

En el tiempo de su rehabilitación, donde han participado varios arquitectos en determinadas fases de la misma, hay también un estudio previo a cargo de la empresa de Ares Arqueología y cuyo artículo apareciese en la revista Ojos del Júcar, donde el arqueólogo Santiago David Domínguez hace un desarrollo temporal de las diferentes fases de trabajo realizadas desde el 2009 al 2021.

Los alumnos de talleres del CEPA, dirigidos por el profesor David Prieto, acompañados del concejal de Educación del Ayuntamiento de Cuenca, Víctor Manuel Fernández, y un servidor como acompañante, visitaron cada una de las diferentes plantas con sus celdas individuales y colectivas, de una primera cárcel real y luego transformadas para las cárceles utilizadas en el XVIII donde se pueden observar letrinas y otros posibles servicios, dependencias diferentes en sucesivas alturas, habitáculos que fuesen ocupadas por escuela, viviendas en época contemporánea, hasta finalizar en el espacio de planta baja, las Carnicerías Reales, cuya salida al exterior nos llevaría a la calle y barrio de Santa Catalina. Sin duda, una visita muy agradecida por el colectivo de alumnos adultos del CEPA Lucas Aguirre de la capital, contemplada dentro de su Semana Cultural.